Lamentablemente, es habitual que las víctimas de un robo o estafa de criptomonedas sean objetivo de un segundo ataque, por parte de alguien que asegura poder recuperar los fondos robados a cambio de una tarifa por adelantado. La propuesta suele ser una recuperación rápida y casi garantizada, condicionada a un pago realizado antes de que comience cualquier trabajo real.
Cómo suele empezar el contacto
El contacto suele llegar sin haberlo solicitado, a través de un comentario en una publicación pública sobre el robo original, un mensaje directo o un correo no solicitado que menciona detalles que hacen parecer informado al remitente. Esa aparente familiaridad con su caso está diseñada para generar credibilidad instantánea, no es prueba de que esa persona realmente tenga capacidad para ayudar.
Por qué la propia estructura de la tarifa es la señal de alarma
El trabajo investigativo legítimo se factura por el análisis realizado, no como un porcentaje de los fondos que se promete recuperar, y ninguna firma legítima puede prometer un resultado de recuperación concreto. Nadie puede revertir las transacciones en blockchain, ni siquiera las plataformas por las que pasaron los fondos, y es precisamente por eso que nadie puede garantizar honestamente un resultado antes de que haya comenzado cualquier trabajo.
Una solicitud de pago antes de que se haya realizado cualquier análisis documentado, por parte de alguien que le contactó a usted y no al revés, es prácticamente una señal garantizada de esta estafa, sin importar cuán creíble suene el acercamiento.
Qué hacer si le contactan de esta forma
Verifique de forma independiente la identidad de cualquiera que le ofrezca servicios de recuperación, usando canales que usted mismo encuentre, no los que esa persona le proporcione. No envíe más criptomonedas, y trate la urgencia, un supuesto margen de tiempo estrecho para actuar, como una táctica de presión y no como una limitación real. Un investigador legítimo seguirá disponible mañana.
Si no está seguro de si una oferta es genuina, es razonable pedir una explicación por escrito de cómo se facturan las tarifas antes de compartir cualquier detalle del caso. Una firma que no pueda responder a eso con claridad, o que se vuelva evasiva al ser cuestionada, ya le ha dicho todo lo que necesita saber.